Para comprobar la correcta evolución de nuestro proyecto hacia los objetivos planteados se ejecutara un plan de seguimiento de la plantación. En el se hará una recogida de información relacionada con el numero de marras y vitalidad de las plantas, así como todos aquellos datos que resulten relevantes para futuros proyectos en la misma línea, como es la concrección de las causas de la problemática.
1- Plantación
Respecto a la eficacia del proceso de plantación y arraigo de la planta, se realizaran revisiones de los plantones en dos momentos distintos del año. La evaluación primera se realizará en Junio del mismo año de implantación y con ella pretenderemos evaluar las marras que ha habido por motivos de una mala praxis en la reforestación. Mas adelante, en septiembre, se volverá a revisar el número de plantas que han arraigado, y con estos datos se procederá al invierno siguiente a reponer las marras totales, diferenciando las que no han superado el proceso de arraigo por una mala plantación de las que no lo han hecho por los efectos del periodo estival.
2- Influencia de herbívoros
Por otro lado, se acotara una parcela de 6x6 metros por rodal de plantación (aproximadamente una parcela cada 0,5 ha.) en la cual no se repoblará con retama, sin embargo, estos recintos serán acotados mediante un vallado para evitar la entrada de conejos de monte (Oryctolagus cuniculus) que puedan predar la regeneración natural. Gracias a esto, con el tiempo y los resultados podremos asegurarnos si la verdadera problemática de la falta de reclutamiento ha sido ó no la presencia de herbívoros.
3- Comparativa con la regeneración natural
Se propone otra práctica de monitoreo del repoblado frente a la regeneración natural. Esta consistirá en marcar parcelas también de 6x6 (también cada 0,5 ha.)y registrar los plantones que emerjan de semillas dispersadas naturalmente mediante una señalización vía GPS. Su evolución será comprobada y reflejada en fichas de seguimiento en las distintas visitas. En este caso las parcelas no estarían valladas y también existiría una por ladera. Esta información será contrastada con el resto de parcelas de seguimiento, y principalmente con las plantas procedentes de la reforestación.
El monitoreo se desarrollara durante 4 años, siendo las revisiones parcelarias mensuales durante los dos primeros años y trimestrales los dos siguientes.
Todas estas medidas están encaminadas a que el proyecto, lejos de convertirse en una simple reforestación imprescindible para la conservación de la biodiversidad de estos terrenos, suponga una recopilación de datos que permitan esclarecer cuales son las verdaderas causas que han llevado a esta población vegetal a este nivel, así como la efectividad de la plantación y todas las decisiones que en ella se han implementado (selección de semilla, riegos, etc.)
Para comprobar la correcta evolución de nuestro proyecto hacia los objetivos planteados se ejecutara un plan de seguimiento de la plantación. En el se hará una recogida de información relacionada con el numero de marras y vitalidad de las plantas, así como todos aquellos datos que resulten relevantes para futuros proyectos en la misma línea, como es la concrección de las causas de la problemática.
1- Plantación
Respecto a la eficacia del proceso de plantación y arraigo de la planta, se realizaran revisiones de los plantones en dos momentos distintos del año. La evaluación primera se realizará en Junio del mismo año de implantación y con ella pretenderemos evaluar las marras que ha habido por motivos de una mala praxis en la reforestación. Mas adelante, en septiembre, se volverá a revisar el número de plantas que han arraigado, y con estos datos se procederá al invierno siguiente a reponer las marras totales, diferenciando las que no han superado el proceso de arraigo por una mala plantación de las que no lo han hecho por los efectos del periodo estival.
2- Influencia de herbívoros
Por otro lado, se acotara una parcela de 6x6 metros por rodal de plantación (aproximadamente una parcela cada 0,5 ha.) en la cual no se repoblará con retama, sin embargo, estos recintos serán acotados mediante un vallado para evitar la entrada de conejos de monte (Oryctolagus cuniculus) que puedan predar la regeneración natural. Gracias a esto, con el tiempo y los resultados podremos asegurarnos si la verdadera problemática de la falta de reclutamiento ha sido ó no la presencia de herbívoros.
3- Comparativa con la regeneración natural
Se propone otra práctica de monitoreo del repoblado frente a la regeneración natural. Esta consistirá en marcar parcelas también de 6x6 (también cada 0,5 ha.)y registrar los plantones que emerjan de semillas dispersadas naturalmente mediante una señalización vía GPS. Su evolución será comprobada y reflejada en fichas de seguimiento en las distintas visitas. En este caso las parcelas no estarían valladas y también existiría una por ladera. Esta información será contrastada con el resto de parcelas de seguimiento, y principalmente con las plantas procedentes de la reforestación.
El monitoreo se desarrollara durante 4 años, siendo las revisiones parcelarias mensuales durante los dos primeros años y trimestrales los dos siguientes.
Todas estas medidas están encaminadas a que el proyecto, lejos de convertirse en una simple reforestación imprescindible para la conservación de la biodiversidad de estos terrenos, suponga una recopilación de datos que permitan esclarecer cuales son las verdaderas causas que han llevado a esta población vegetal a este nivel, así como la efectividad de la plantación y todas las decisiones que en ella se han implementado (selección de semilla, riegos, etc.)